jueves, 20 de diciembre de 2012

Pobreza en tu mirada

No soy yo quien gobierna mi mente.
Soy la sombra de lo que expulsa mi Vientre.

¿Eternidad?
Tal vez,
o tal vez,
solo sea,
mero producto de mi Vanidad.

Vanidad enfermiza,
que solo aterriza...
Mas decirlo lo hace más puro,
y más des-cosido.

¿Qué debo preguntar,
y a quién debo aclamar?

Todo se resume en:
dormir,
o soñar.

Yo sueño despierto,
por eso apenas duermo,
ni como,
ni respiro...
...aire puro.

Ojalá estuviera en esas puras montañas.
Con un par de rosas,
y la Luz de tu mirada.

Pero mírame,
aquí estoy,
posando mi desnudez ante ti.
Oh, pobre poeta,
que cree ser alguien nuevo,
sin haber crecido en el olvido,
para poder regresar a su recuerdo.

Recuerdo de rosas marchitas,
que siguen marchitando,
con forme la lluvia las agita.

Pobres melones y sandías,
poco disfrutan.
Pobres niños huérfanos,
pobres ninfas...

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