Y de nuevo,
vuelta a empezar.
Me olvidé de Vivir.
Me olvidé de Soñar.
Mas el sueño no me olvidó, no.
El nunca olvida,
siempre promete,
pero no,
no me guía.
Me guío yo,
con esas sucias miradas corriendo en mi interior,
hurgando sin sacar,
mirando sin mirar,
huyendo en el olvido,
de lo que nunca quisieron aprisionar.
¿Un ser consciente?
Un ser de luz.
Música celestial.
Música de los vientos.
Me ordenan, de nuevo,
ir a mear.
Vomitar.
Aplastar...
...los llantos del olvido,
que no me dejan...
...Caminar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escribe algo, todos aprendemos de todos.